Siete años después de Missing Link, el estudio Laika vuelve a los cines con su película más ambiciosa. Wildwood: El Bosque Salvaje se estrenó en el Perú el 29 de octubre y llega con una carta de presentación difícil de igualar: tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Londres del BFI, ganó el gran premio del público a la mejor película de la sección oficial del Festival de Sitges y a fines de octubre acumulaba un 99 % de críticas positivas en Rotten Tomatoes, con un puntaje de 88 sobre 100 en Metacritic. Es, además, la película de animación en stop motion más larga de la historia: 132 minutos de muñecos movidos a mano, cuadro por cuadro.
En esta reseña te contamos de qué trata, qué es lo que más destaca la crítica, cuáles son sus puntos débiles, desde qué edad conviene llevar a los chicos y cómo encaja en la filmografía del estudio que hizo Coraline. Evitamos los spoilers: solo adelantamos lo que muestran el tráiler y la sinopsis oficial.
De qué trata Wildwood: El Bosque Salvaje

La historia arranca en Portland, Oregón. Prue McKeel es una adolescente de 14 años que desobedece a sus padres y saca a pasear a su hermano bebé, Mac. En un parque, una bandada de cuervos se lleva al niño por los aires. Prue y su compañero de clase Curtis Mehlberg, un chico torpe pero de buen corazón, lo persiguen hasta el Bosque Impasable, una zona salvaje en las afueras de la ciudad a la que nadie entra. Al cruzar descubren que ese bosque, al que sus habitantes llaman Wildwood, es un mundo entero: hay coyotes que marchan como un ejército, un búho que fue príncipe, una rata guerrera, bandidos que viven en los árboles y una gobernadora exiliada que planea algo terrible.
Los dos chicos terminan separados y cada uno vive su propia aventura, en bandos distintos de una guerra que está a punto de estallar. Esa estructura doble le da a la película el aire de una gran saga de fantasía, más cerca de Las crónicas de Narnia o El señor de los anillos que de una película infantil de aventuras. La base es la novela juvenil Wildwood (2011), escrita por Colin Meloy, vocalista de la banda The Decemberists, e ilustrada por Carson Ellis. Laika anunció la adaptación en septiembre de 2011, apenas semanas después de que saliera el libro, así que este proyecto tardó quince años en llegar a la pantalla.
El mayor logro: un stop motion como nunca se había visto

Si hay un punto en el que coinciden todas las críticas es el visual. La dirige Travis Knight, presidente de Laika y director de Kubo y la búsqueda del samurái y Bumblebee, y el guion es de Chris Butler, director de ParaNorman y Missing Link. Para esta película el estudio construyó 136 sets y 231 muñecos, y combinó la animación a mano con impresión 3D para fabricar desde los rostros intercambiables hasta la musculatura de los personajes y el agua. La fotografía es de Caleb Deschanel, el veterano director de fotografía de El patriota y La pasión de Cristo, varias veces nominado al Oscar.
Según la revista Variety, solo la secuencia del secuestro de Mac por los cuervos les tomó a los artesanos de Laika más de cinco años. Knight llegó a decir en 2024 que tuvieron que desarrollar nuevas herramientas, tecnología y "músculos narrativos" para hacerle justicia al libro, porque había batallas, escenas aéreas y un águila gigante que nunca habían intentado. El resultado, según John Nugent en su reseña de cinco estrellas para Empire, "estira los límites de lo que puede ser el stop motion en el cine". Brian Tallerico, de RogerEbert.com, destaca que la atención al detalle de la animación es "llamativamente hermosa", tanto en el diseño de personajes y escenarios como en los paisajes del noroeste de Estados Unidos, que el equipo retrató con su belleza y su rareza. Es la primera película de Laika ambientada en su propia ciudad, y se nota el cariño por esos bosques húmedos y gigantes.
Personajes y voces: Prue, Curtis y la gobernadora Alexandra

El reparto de voces en inglés es de lujo. Peyton Elizabeth Lee interpreta a Prue y Jacob Tremblay, el niño de La habitación y Extraordinario, a Curtis. La gran villana es Alexandra, la gobernadora viuda, con la voz de Carey Mulligan: un personaje que no es malvado por capricho, sino una madre consumida por el duelo tras la muerte de su hijo. Esa dimensión trágica es una de las cosas que más elogia la crítica, porque convierte a la antagonista en alguien a quien se le teme y se le compadece a la vez.
Alrededor de ellos aparece una galería de criaturas memorables. Mahershala Ali es Brendan, el rey de los bandidos; Richard E. Grant presta su voz a Owl Rex, un búho sabio que fue príncipe del Principado Aviar; Angela Bassett es la General, un águila dorada gigante que se convierte en guía de Prue; Awkwafina es Septima, una rata ágil y valiente que se hace amiga de Curtis; y el músico Tom Waits es Maksim, el temible comandante del ejército de coyotes. También participan Charlie Day, Amandla Stenberg y Blythe Danner. En los cines peruanos hay funciones dobladas al español y otras en versión original subtitulada, así que si quieres escuchar este reparto, busca las funciones subtituladas. La música es de Dario Marianelli, ganador del Oscar por Expiación, deseo y pecado y autor de las bandas sonoras de Los Boxtrolls y Kubo, con una canción nueva de The Decemberists en los créditos.
Lo que no termina de funcionar

Que la crítica esté casi unánimemente a favor no significa que la película sea perfecta, y conviene saber qué esperar. El primer punto es la duración: más de dos horas es mucho para una película animada, y en nuestra cartelera las funciones figuran con 2 horas 20 minutos, porque los cines suman los avances. Con dos líneas narrativas que corren en paralelo, la de Prue y la de Curtis, el ritmo de la parte central se siente más pausado que el de las películas anteriores de Laika, y algunos espectadores pueden sentir que la historia tarda en llegar a la gran batalla final.
El segundo punto es la cantidad de personajes y facciones. Coyotes, bandidos, aves, místicos y habitantes del Bosque del Sur y del Bosque del Norte entran y salen con sus propias reglas, algo que los lectores del libro disfrutarán, pero que puede abrumar a quien llega sin saber nada. Por último, el tono es más serio que el de una aventura familiar típica: hay guerra, muertes de personajes queridos y un tema central de duelo y pérdida. Es justamente lo que la hace especial para muchos críticos, pero no es la película liviana que algunos padres podrían imaginar al ver un tráiler con animales que hablan.
¿Es para niños? Desde qué edad verla

Esta es la pregunta que más se hacen las familias. En Estados Unidos, Wildwood es la primera película de Laika que recibió la calificación PG-13 de la asociación de cine estadounidense, es decir, se recomienda la compañía de un adulto para menores de 13 años; en el Reino Unido la calificaron 12A. En las fichas de los cines peruanos aparece como apta para todo público, pero eso no la convierte en una película para preescolares. Las batallas, las amenazas de los coyotes y algunos momentos oscuros de la historia de Alexandra pueden asustar a los más pequeños.
Nuestra recomendación es pensarla para chicos desde los 10 años en adelante, adolescentes y adultos, sobre todo si ya disfrutaron películas como Coraline o ParaNorman. Para niños más chicos que quieran algo de este estilo pero más ligero, en la cartelera hay alternativas como Escuela de Monstruos. Y si tus hijos leen, el libro de Colin Meloy es una buena puerta de entrada: es la primera parte de una trilogía que continúa con Under Wildwood y Wildwood Imperium, y tanto el autor como el director han dicho que les gustaría adaptar las secuelas si el público responde.
Laika, el estudio detrás de Coraline, ParaNorman y Los Boxtrolls

Para entender por qué Wildwood despierta tanta expectativa, hay que mirar el historial de Laika. El estudio, con sede en las afueras de Portland, debutó en 2009 con Coraline y la puerta secreta, dirigida por Henry Selick, y siguió con ParaNorman (2012), Los Boxtrolls (2014), Kubo y la búsqueda del samurái (2016) y Missing Link (2019). Sus cinco películas anteriores fueron nominadas al Oscar a la mejor película animada, y Missing Link ganó el Globo de Oro en esa categoría. Ningún otro estudio ha hecho tanto por mantener vivo el stop motion en los cines comerciales.
En octubre varias de esas películas volvieron a las salas peruanas como reestrenos de temporada, y la propia campaña de Wildwood se apoyó en ellas: el título de la película se presentó antes de las funciones de aniversario de Coraline y un video del detrás de cámaras se mostró antes de las de ParaNorman en Estados Unidos. En taquilla, Wildwood también sorprendió: las proyecciones le daban entre 6 y 8 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos y Canadá, y debutó con 12,3 millones, en tercer lugar detrás de Clayface. Al 30 de octubre sumaba 23,8 millones en todo el mundo, una cifra todavía lejana de los alrededor de 100 millones que, según la prensa especializada, costó producirla, pero con el estreno internacional recién empezando.
Veredicto: ¿vale la pena verla en el cine?
Sí, y mejor en pantalla grande. Wildwood: El Bosque Salvaje es una fantasía épica hecha a mano, con un nivel de detalle que difícilmente se aprecia igual en un televisor, una villana compleja y un corazón emocional que la crítica ha celebrado casi sin excepción. Si te pesan las películas largas o vas con niños pequeños, tenlo en cuenta antes de comprar las entradas; si te gustó Coraline, Kubo o cualquier gran saga de fantasía, es probablemente la película animada del año.
Está en cartelera en cadenas como Cinemark y Cineplanet en Lima y en regiones, con funciones en 2D y, en algunas salas, en formatos como D-BOX y XD. Revisa los horarios de tu cine en la ficha de Wildwood: El Bosque Salvaje o en la cartelera de cines del Perú. Si quieres repasar a Laika, también puedes consultar las fichas de Coraline, ParaNorman y Los Boxtrolls por si vuelven a tener funciones, y leer nuestra guía de estrenos de cine en Perú del 29 de octubre.